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Día de muertos y Halloween
Día de muertos y Halloween
Todos los años visito las principales ofrendas de la CDMX y este año fui a Coyoacán con mi mamá. Mientras caminábamos hacia el centro, nos topábamos con miles de personas disfrazadas que en otros años no eran tantas como en éste: literal era como una fiesta de disfraces masiva. Mi mamá muy exagerada, pasaba rápido tratando de esquivar a los monstruos, asesinos seriales con sierras eléctricas reales! , zombies, jefes narcos, etc. y se abría paso decidida a llegar a las ofrendas que no lográbamos encontrar.
Yo mientras tanto, me lamentaba no haber ido mínimo en mi mameluco de pijama, que hubiera pasado perfectamente integrado al evento; e iba por todas partes pidiéndole fotos a los disfraces más originales. Uno en especial me llamó la atención: una persona disfrazada de terrorista, con explosivos adheridos a las costillas, como suicida a punto de realizar un atentado.

Me parecieron curiosas algunas cosas que quiero compartir:

• Es súper notorio como disfrutamos disfrazarnos.
Todas las personas literal todas, se veían totalmente realizadas jajajaja. Parece que vivimos cargados de tantas tensiones que éste es el momento ideal para liberarnos. Desde la psicología se explica el gusto por disfrazarnos , como una forma de acceder a otra realidad. Las máscaras nos invitan a escapar de las normas impuestas, es decir, nos sirven para romper reglas. Además, nos convertimos en otra persona a la que admiramos o con quien nos identificamos y nos permitimos actuar de una forma diferente a la que tenemos.

• La fusión de culturas es un hecho que es imposible frenar.

Vivimos en un mundo globalizado, conectado y considero que no es sensato satanizar una u otra tradición sino entender de donde viene cada una y disfrutar ambas.

Día de muertos es una tradición del encuentro de dos culturas: La prehispánica con su culto y relación con la muerte; y la católica traída por los españoles. Personalmente, poner una pequeña ofrenda en mi casa es igual o más importante que poner un arbolito de navidad. La conexión que tenemos con esta tradición, creo que es muy fuerte, es literal de nuestros orígenes más puros y la relación simbólica que implica poder estar de alguna forma en contacto con nuestros difuntos significa mucho para mí.

Halloween, por otra parte, es una celebración pagana, resultado del sincretismo cristiano y la festividad pagana celta del Samhain, que marcaba el fin de la temporada de cosecha y el inicio del invierno el 31 de octubre.

Hace unos días, leí un comentario que no me gustó nada, era de una seguidora hondureña que me expresaba lo molesta que le parecía nuestra tradición de día de muertos y la adoración a la muerte. Por otra parte, he visto a personas puristas que ven con malos ojos a los que disfrutan disfrazarse en esta época.
Mi conclusión es que disfrutemos ambas tradiciones, pero conscientes, siempre un paso adelante entendiendo por qué estamos haciendo las cosas y no por seguir modas o tendencias. Y finalmente esta frase que encierra la esencia del hombre: “Olvida tus raíces y olvidarás quién eres”. Preservemos nuestras tradiciones.